El blanqueamiento dental es uno de los tratamientos más demandados de la especialidad de Odontología Estética.

Esto se debe, fundamentalmente, a que es un procedimiento que ofrece resultados notables, en muy poco tiempo y de manera relativamente económica.

Y es que esos resultados notables se traducen en que el blanqueamiento de los dientes nos permite lucir una sonrisa con un aspecto mucho más juvenil, saludable y atractivo.

En este punto, es conveniente destacar que existen dos tipos de blanqueamientos: el que se desarrolla en casa utilizando unas férulas y el que se lleva a cabo en la clínica dental.

Por una parte, el que se desarrolla en casa -también llamado blanqueamiento ambulatorio- se basa en unas férulas con un producto blanqueador que el paciente se coloca unas horas por la noche.

Por otra parte, el blanqueamiento que se lleva a cabo en la clínica consiste en una sesión de lámpara LED o de luz fría.

En nuestra clínica dental llevamos a cabo un blanqueamiento dental combinado, el cual ofrece resultados más notables y duraderos que emplear alguna de las opciones mencionadas anteriormente por separado.

El blanqueamiento dental combinado tiene un mes de duración y consiste en utilizar las férulas en casa durante 15 días, llevar a cabo después la sesión de lámpara en la clínica y, por último, volver a usar las férulas durante otros 15 días.

Esta acción continuada es, precisamente, la que hace que los resultados sean más estables y se mantengan durante años.

En este punto, lo que sí desaconsejamos es que se adquieran productos blanqueadores en farmacias, tiendas online o cualquier otro establecimiento que no sea una clínica dental.

Esto se debe a que las concentraciones de agentes blanqueadores están reguladas por la Ley y que, por tanto, deben ser administradas por un dentista.

Si el producto no se aplica bajo supervisión profesional, debe llevar un porcentaje de agente blanqueador mucho menor, con lo que los resultados son prácticamente insignificantes.